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LA HISTORIA ESPIRITUAL COMPARTIDA

Cada vez que me encuentro  dentro de un grupo de personas que están en el camino espiritual, noto con entusiasmo que casi todos tenemos las mismas vivencias, las mismas experiencias desde pequeños,  y me refiero a sucesos que marcaron nuestra niñez y nuestros  tiempos,  y que luego ya de adultos, estos sucesos  nos hicieron pensar que éramos diferentes a los demás.
Cada experiencia puede ser diferente, pero todas en conjunto nos llevan a lo mismo, a entender que somos seres espirituales en este cuerpo físico y que, lo que nos sucedía era simplemente que nacemos con facultades especiales pero  la sociedad nos hace prescindir de ellas y a cambio nos llena de miedo.
 Nuestros padres y familiares cercanos, quizás no nos entendieron y  sin darse cuenta prefirieron que esas “cosas que nos sucedían” se quedaran escondidas, sin comentarlas,  eran ideas en nuestra mente o algo parecido, había que olvidarlo, no había que darle mayor importancia.
Por esta razón, quiero relatarles  brevemente mi propia experiencia  para compartirla y sentir que ustedes también la reconocen como vuestra.
Pequeña, desde cuando tenía la edad aproximada de 5 años (quizás desde antes, no lo recuerdo),  tenía pánico de la noche, porque cuando todas las luces se apagaban y todos se dormían, yo  escuchaba voces  en la oscuridad,  algunas veces eran rumores y otras eran voces bien definidas,  era como en las películas de terror, yo lloraba y sentía muchísimo miedo.
En esas noches lo que hacía era rezar y llorar, el miedo se apoderaba de mí, no recuerdo que mis padres hicieran algo especial porque seguramente no me creían, por lo que yo me sentía con más miedo porque no tenía a quien recurrir, eso era lo que creía.
Así que los anos siguieron pasando y yo seguía inmersa en el pánico en las noches. Y los ruidos y voces se fueron transformando en visiones, percepciones de  personas. Cuando era adolescente, ya no solo los escuchaba sino que los veía también, y por supuesto que el miedo seguía allí latente.
Aprendí entonces a evadir esa situación, y negar cualquier posibilidad de ver o escuchar cosas. Pero “eso“ seguía en mi, y cada vez se intensificaba, porque además comencé a  intuir a las personas, intuía cuando decían mentiras, cuando no eran honestas.
Hay varios sucesos que se quedaron en mi mente, como el caso de una vez cuando tenía 12 anos, que estaba con  la familia de vacaciones en la playa,  una noche, mi hermano y un amigo suyo se fueron a escuchar música afuera de la casa, y mi padre me pidió de llamarlos para que vinieran a cenar, fui a buscarlos pero no fui capaz de llegar hasta ellos,  porque vi que habían muchas personas alrededor, regrese y le dije a mi padre que me daba pena ir hasta donde estaban porque habían muchos hombres allí, mi padre fue a llamarlos y no estaban esas personas que mencione.  Había visto  alrededor de mi hermano y su amigo,  hombres vestidos de blanco, eran un buen grupo de personas…seguramente eran sus ángeles guardianes.  En ese entonces no lo entendí.
Una vez cuando ya tenía como  aprox 19 anos, me levante un domingo y salí de mi habitación hacia la sala de la casa, y vi varias personas sentadas en un sofá de la sala y otras personas paradas, me regrese inmediatamente a vestirme porque había salido en pijama y me sentí avergonzada, así que cuando ya estuve cambiada de ropa, salí de la habitación  y ya no vi a nadie, fui y pregunte a mama, quienes eran esas personas que habían visitado tan temprano la casa, y ella pensó que aun estaba dormida..nadie había ido a la casa………je..je..  
Pero mama en ese ahora comenzaba a entenderme porque frecuentaba charlas de metafísica. A mis 22 anos  asistí a algunas charlas de metafísica, pero no me gustaban, no me decían nada, no entendía totalmente y me aburría, me parecían lentas y pesadas. Así que no seguí. No era mi momento o  ese no era el camino.
Esas cosas que me sucedían, me seguían aturdiendo, porque además comenzaron a causarme cansancio,  incluso comencé a ver en la calle personas con defectos o partes de su cuerpo heridas o sangrando, y  eran como visiones no sé si eran del pasado o era que les iba a suceder algo, eso me comenzó a hacer mucho daño, no lo podía dominar. También  podía sentir claramente cuando alguien que pasaba a mi lado tenía algún problema, llegando incluso a sentir claramente  las tristezas de los otros. Pero,  no quería sentir nada de eso, porque me hacía sentir débil, me restaba energía, lógicamente no sabía manejarlo.
Comencé a buscar alguna salida, un entendimiento a esta situación, así que,  fui a visitar un parapsicólogo en Caracas, y ese señor me asusto mas, cuando después de una conversación me  dijo que era psíquica y que me uniera a su grupo de psíquicos. Eso me asusto mucho, porque no quería nada que se relacionara con esas cosas que siempre me habían dado miedo.  Me fui  corriendo. La palabra psíquica parecía muy fuerte.
Todo lo que fuera “del mas allá”’ como yo lo llamaba, me producía miedo. Continúe y fue después cuando comencé a leer y asistir a algunas charlas de crecimiento personal en Caracas, que me ayudaron a comprender que lo que me ocurría era “una cosa normal” y que habían muchas personas como yo, que sentían las mismas cosas y que era simplemente  alguna capacidad que todos traemos pero que en algunos se duerme totalmente y en otros no se duerme del todo...je..je
Cuantos niños cuentan de amigos invisibles, incluso de amistades con animales, y sus padres y familiares se sonríen y les parece tierno nomas, y resulta que es su aliado de poder que lo está guiando y cuidando. O es su ángel guardián que se comunica con el bebe, o son elementales que juegan con el nino.
Nuestro entorno, nuestros familiares y amistades, sin querer hacernos daño, no nos creían, y nosotros pensamos equivocadamente que lo que veíamos o escuchábamos era una ilusión, y preferimos dormir esas facultades y por desconocimiento al final se durmieron. Hemos permanecido dormidos a la realidad de lo que somos.
Soy una trabajadora de la Luz. Somos Trabajadores de la Luz aquí en este hermoso planeta Tierra, venimos de las estrellas, somos los servidores para ayudar a Despertar a otros, para ayudar al proceso de Ascensión planetaria.
Hoy relato esta historia para que ustedes que han vivido lo mismo, sientan como todos somos UNO y las vivencias son iguales o parecidas.
Los amo desde mi corazón UNO.
Luisa Elena
Talleres y Sesiones personales
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